Un juez federal acabó con la posibilidad de reactivar el delfinario del hotel Barceló, que fue clausurado de manera definitiva por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa). De manera anticipada se concluyó el juicio de amparo con el que la empresa buscó recuperar el control del sitio ubicado en la Riviera Maya.
El Juzgado Quinto de Distrito sobreseyó el citado proceso legal, es decir, concluyó el juicio de manera anticipada sin dictar una sentencia definitiva, porque argumentó que ya es imposible regresar el control del delfinario a favor de la empresa Acuario Arrecifal, manejadora del sitio.
Esta sociedad mercantil demandó por la vía del amparo a la Profepa y otras dependencias federales, como la Dirección General de Inspección y Vigilancia de Vida Silvestre, Recursos Marinos y Ecosistemas Costeros y a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Fue el pasado 12 de mayo, cuando la Profepa dio a conocer sobre la clausura total y definitiva del delfinario por las irregularidades. Derivado de ello la empresa promovió un amparo, primero contra la suspensión temporal impuesta en marzo pasado y así recuperar el control; aunque su situación se agrava más porque a principios de mayo se le impuso la clausura total.
“En ese sentido, el suscrito considera que ésta última determinación configura una nueva situación jurídica, que hace que las afectaciones e irregularidades primigenias generadas con el acuerdo de emplazamiento reclamado se consumen en forma irreparable” (sic), se lee en la sentencia de sobreseimiento emitida Alonso Robles Cuétara, juez Quinto de Distrito con residencia en Cancún.
Hasta ahora la empresa no ha impugnado la determinación del juez federal por la vía del amparo, porque busca combatir lo que considera agravios al retirarle el control del sitio con una demanda del tipo administrativa.
